Parejas “tóxicas”: más allá de una etiqueta

Una mirada clínica sobre vínculos conflictivos, comunicación y psicoterapia de pareja

En los últimos años, las expresiones “persona tóxica” y “parejas tóxicas” se han vuelto parte del lenguaje cotidiano. Muchos las usan para describir a una persona o a los vínculos marcados por discusiones repetidas, celos, envidia, desgaste emocional, invalidación, manipulación o la sensación de estar atrapadas.

Con frecuencia, en la consulta, algunas personas llegan con una declaración contundente: “mi pareja es tóxica” o “nuestra relación es tóxica”. Estas frases suelen condensar malestar, enojo, confusión y, muchas veces, una necesidad de entender qué está ocurriendo en el vínculo.

Aunque “tóxico” no es un diagnóstico psicológico, puede funcionar como una manera inicial de nombrar un fenómeno relevante: hay relaciones que no solo producen malestar ocasional, sino que empiezan a afectar la autoestima, la calma, la libertad personal y la salud mental.

Sin embargo, desde la perspectiva de la psicología clínica conocemos la importancia de ir más allá de las etiquetas. No se trata de identificar quién es la “persona tóxica” de la pareja ni de emitir un veredicto sobre el vínculo. Muchas veces necesitamos observar qué dinámica se repite, cómo se activa cada integrante de la pareja y qué efectos produce ese vínculo en la vida de ambos.

Samson (2026) señala que términos como “tóxico”, “narcisista” o “gaslighting” pueden ayudar a nombrar inicialmente experiencias dolorosas, pero también pueden simplificar demasiado el problema al convertir a “la otra persona” en toda la explicación y dejar fuera los patrones relacionales que sostienen la dinámica.

Cuando el conflicto se vuelve un patrón

Parejas tóxicas – personas tóxicas

Toda pareja atraviesa desacuerdos. Discutir no convierte una relación en tóxica. El problema aparece cuando el conflicto deja de ser un episodio y se transforma en un circuito repetitivo: una persona reclama, la otra se defiende o se distancia; cuanto más se distancia una, más insiste la otra; cuanto más insiste una, más se cierra la otra.

En estos casos, muchas veces no estamos ante la falta de amor, sino ante dificultades para regular las emociones, escuchar, expresar necesidades y reparar después del conflicto.

Desde la terapia cognitiva con parejas, los conflictos vinculares no se explican únicamente por lo que cada persona hace, sino también por cómo interpreta la conducta del otro. Dattilio y Padesky (1990) plantean que las creencias sobre la relación, las expectativas irreales y las atribuciones erróneas pueden sostener interacciones disfuncionales.

Así, un mismo hecho puede interpretarse como descuido, rechazo, egoísmo o amenaza, activando respuestas emocionales y conductuales que intensifican el conflicto. En este sentido, una relación que popularmente se describe como “tóxica” puede involucrar no solo conductas dañinas, sino también patrones rígidos de interpretación que hacen que cada integrante confirme, una y otra vez, una versión negativa del otro o de la relación.

Desregulación emocional y comunicación imprecisa

Desde una perspectiva basada en la Terapia Dialéctico-Conductual (DBT), Fruzzetti (2016) plantea que en las parejas altamente conflictivas, la emoción negativa intensa puede desregular la capacidad de pensar, escuchar y comunicarse con precisión. En esos estados, la persona puede perder de vista sus objetivos vinculares de largo plazo y quedar atrapada en la urgencia de reducir su malestar inmediato.

Esto es clínicamente relevante porque muchas veces lo que se expresa en la superficie no coincide con la necesidad emocional de fondo. Por ejemplo, una persona puede necesitar cercanía, pero expresar reproche.

La alta activación emocional puede llevar a juicios de valor, comunicación equívoca, malentendidos y conflicto, generando un circuito que se retroalimenta (Fruzzetti, 2016). En estos casos, la terapia no se orienta solamente a “mejorar la comunicación”, sino a generar las condiciones emocionales que hacen posible una comunicación más precisa.

Tóxicas

Qué puede mejorar con una terapia de pareja

La psicoterapia de pareja no consiste en decidir quién tiene razón ni en enseñar frases “correctas” para discutir mejor. Su objetivo es ayudar a comprender cómo se organiza el problema entre ambos.

En parejas altamente conflictivas, pero no abusivas, el trabajo terapéutico puede ayudar a identificar ciclos repetitivos, regular la intensidad emocional, mejorar la comunicación de necesidades, disminuir respuestas invalidantes, reparar después del conflicto y distinguir entre desacuerdo, daño y maltrato.

La mejora no suele ser inmediata ni lineal. Muchas parejas llegan a una consulta profesional después de años de patrones consolidados. Por eso, el proceso requiere motivación, responsabilidad y capacidad de ambos para observar la propia participación en la dinámica.

Desde una mirada clínica y realista, la psicoterapia de pareja puede ayudar cuando ambas personas están dispuestas a revisar patrones, desarrollar habilidades y sostener cambios concretos en la forma de vincularse. No se trata de prometer una relación ideal, sino de evaluar si existe margen para construir una interacción menos dañina, más clara y más responsable.

Cuando se trata de relaciones abusivas

Relaciones tóxicas y abusivas

También es necesario señalar que no toda relación conflictiva es abusiva, pero toda relación abusiva debe tomarse en serio.

Cuando hay miedo, control, coerción, amenazas, humillación, aislamiento, violencia física o sexual, el foco clínico cambia. Ya no se trata principalmente de mejorar la comunicación de pareja, sino de evaluar la seguridad emocional y física, fortalecer apoyos y establecer límites protectores para la persona afectada.

Los especialistas coinciden en que la terapia para parejas altamente conflictivas no está dirigida a situaciones donde existe violencia o agresión física o sexual; en esos casos, la prioridad debe ser crear seguridad y buscar recursos profesionales adecuados (Fruzzetti, 2016).

Samson (2026) plantea una distinción similar: no es lo mismo una dinámica donde dos patrones inseguros se activan mutuamente que una relación donde una persona explota, manipula o daña de forma sostenida a la otra. En esos casos, el trabajo terapéutico se enfoca más en la seguridad, los límites y la recuperación de la confianza de la persona maltratada o dañada, además de acompañar la búsqueda de asesoramiento legal cuando sea necesario.

Entonces, ¿decimos que algunas parejas son tóxicas o no?

La palabra “tóxica” puede servir como punto de partida, pero no debería ser el punto de llegada. Puede nombrar una dinámica altamente conflictiva que necesita terapia profesional, o puede señalar una relación dañina donde la prioridad es protegerse.

Desde la psicología clínica insistimos en que lo importante no es etiquetar rápidamente a una persona, sino observar qué patrones disfuncionales hay en el vínculo y qué efectos tiene todo eso sobre la salud mental.

Por otra parte, comprender una dinámica no significa justificar el daño. Y poner límites no significa dejar de comprender.

A veces, el trabajo en terapia de pareja consiste en mejorar una forma de vincularse. Otras veces, en reconocer que para recuperar la propia salud mental es necesario dejar de sostener un vínculo que daña.

  
Parejas tóxicas - Terapia Web Argentina
Referencias
  • Dattilio, F. M., & Padesky, C. A. (1990). Cognitive therapy with couples. Professional Resource Exchange Inc.
  • Fruzzetti, A. E. (2006). The high-conflict couple: A dialectical behavior therapy guide to finding peace, intimacy, and validation. New Harbinger Publications.
  • Samson, R. (2026). Beyond “toxic” relationships: Attachment, temperament, and difficult dynamics. Psychwire.

¿Necesitas consultar con un profesional especializado?

Anímate a dar el primer paso hacia tu bienestar

Reserva ahora mismo tu sesión

Reserva ahora una sesión de consulta por videollamada y sin obligación de continuar con nuestros servicios

Nuestras y nuestros profesionales aguardan tu consulta

 

Conoce nuestras diferentes propuestas y prestaciones de psicología a distancia




La Consulta Inicial Con Psicólogos


Terapia online: un espacio de tratamiento de diferentes problemáticas

Scroll al inicio